El entorno estratégico del desarrollo mexicano

Comentario del capitulo “La agenda para la renovación del desarrollo mexicano” del libro de Roberto Batres Soto y Luís García-Calderón Competitividad y desarrollo internacional. Cómo lograrlo en México, Mc Graw Hill, México, 2006.

El entorno estratégico mexicano

El proceso de la globalización  constituye el entorno general para el desarrollo de los países. México se ha visto beneficiado por este proceso, y se ha dado paso con la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), ser miembro del TLCAN lo ha llevado a tener una relación muy cercano con los Estados Unidos, más sin embargo no ha sabido entender y aprovechar con eficacia la relación con su vecino del Norte.

México se ha vuelto dependiente de Estados Unidos, contando con el 60% de la inversión extranjera proveniente de dicho país, al igual que la gran parte  del turismo foráneo son norteamericanos, la mayoría de las exportaciones se colocan en el mercado estadounidense y la mayor parte de las importaciones proceden de este país.

Compartimos con el país vecino del Norte, historia y geografía, como son los mares, atmósfera, ríos, recursos de gas, petróleo en el Golfo de México y pescas en los océanos.

Con respecto a la población, Estados Unidos tiene una gran parte de la población mexicana como migrantes e indocumentados, que los ata a un ámbito económico, geográfico y social.

Con todo lo relacionado, México no ha sabido aprovechar la importancia frente a Estados Unidos ya que se ha dado en el país norteamericano un impacto social, cultural y político de la población hispana; se considera que para el 2050 la proporción hispana sea del 20 al 25% del total de la población estadounidense.

El segmento de mercado mexicano-americano representa un nicho grande y diferenciado para las empresas estadounidenses. México debe aprovechar la interdependencia con Estados Unidos que otorgue el desarrollo mexicano, en vez esforzarse en  tratar de disminuir la dependencia.

El Enfoque Regional dentro de Estados Unidos

México debe enfocar sus esfuerzos en ciertos estados, regiones y ciudades que representen sus principales socios comerciales en Estados Unidos como Texas y California, no con el país en general, sino encontrar sus zonas de importancia comercial.

El comercio e industria no son los principales elementos, también lo son las innovaciones tecnológicas para las empresas nacionales. México debe encontrar una reciprocidad y tener una mayor participación en investigaciones y desarrollo tecnológico para fomentar programas de capacitación en los campos de interés compartido.

México tiene la geografía y la dimensión para pensar en una estrategia binacional, y no solo pensar en manufactura, maquiladoras, ensambladoras o centros de distribución, sino en las empresas mismas, lo puede conseguir promocionándose y atrayendo a eslabones fuertes de la cadena de distribución de las empresas extranjeras.

Como ya se menciono anteriormente, una gran población de mexicanos se encuentran en Estados Unidos lo que nos da una ventaja para atraer emprendedores que conozcan ambos países, proyectos que involucren mente de obra y no sólo mano de obra; cadenas de valor binacional con sedes en México.

México debe enfocarse en el mercado hispano en Norteamérica, el capital mexicano residente en Estados Unidos, ya que en proporción de dólar estos ciudadanos representan una clase media baja, pero en  el peso azteca forman parte de la clase media y alta.

Se trata de cubrir necesidades no satisfechas que con los productos mexicanos se puede suplir fácilmente a los países competidores, para atraer la inversión estadounidense.

Actualmente el desarrollo lo hacen las empresas y los fomentan las instituciones con base al conocimiento y al capital humano.

Una estrategia competitiva para México debe tener en cuenta, una nueva óptica hacía la competitividad, la iniciativa mexicana en el aprovechamiento del TLCAN y la modernización del campo energético.

Una política competitiva proactiva tendrá al productor local en su centro, en donde se sitúa el consumidor. El productor local debe encontrar por si mismo formas de expandir su negocio nacionalmente que hagan valer al país y después al mundo.

México no ha podido tener un avance en su expansión local debido  falta de capital humano y tecnología. El desarrollo debe tener como principio una inversión nueva, más y mejores productos que radiquen en el país.

La multinacional de sede foránea representa capital y tecnología fresca al país. México se ha beneficiado con la firma del TLCAN, que no solo descansa en las cadenas productivas, sino también en la cadena de suministros, pero México tiene que darle función al TLCAN proponiendo una estrategia de infraestructura y logística acorde con las principales oportunidades para aprovecharlo, y tener una orientación al contenedor, rumbo de la seguridad y la logística intermodal.

México es un gran productor de crudo, pero debe enfocarse también en otras fuentes de energía, ya que el mundo está de acuerdo que la explotación de este recurso debe quedar en el pasado. En lo que concierne a México nuevamente encontramos que Estados Unidos es el primer importador de energía eléctrica.

La limitaciones de México son causadas principalmente por la falta de visión en nuevas oportunidades y la falta de decisión para el máximo desarrollo del país; como la modernización del campo energético, expansión y recaudación fiscal y la no intervención del sector privado para con la empresas de carácter público impiden el desarrollo y modernización del país.

Karina Jeannette Guzmán Urueta

Kevin Axel Mejía Castillo

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Una Visión Moderna Como Plataforma De La Renovación en México

Comentario del capitulo “La agenda para la renovación del desarrollo mexicano” del libro de Roberto Batres Soto y Luís García-Calderón Competitividad y desarrollo internacional. Cómo lograrlo en México, Mc Graw Hill, México, 2006.

Somos coparticipes de un país en el cual se sabe que el desarrollo es una idea que en México se padece de desesperanza y delincuencia.

El desarrollo según el autor se entiende como la elevación consistente de los niveles de ingreso per cápita en México, así como el acceso para la población a oportunidades de trabajo satisfactoriamente remunerada.

Para superar todo esto esencialmente se necesita de una visión que como concepto se comprende como el esquema mental moderno que sea claro, comunicable y compartido.

Algunos áreas por donde se tiene que comenzar es por las actividades económicas del país por ejemplo las primarias y secundarias.

  1. 1.       La industria maquiladora y la manufactura global

Así entendida, de manera evolutiva, la producción compartida constituye un aspecto medular de la globalización que seguirá extendiéndose con rapidez.

La Industria de la Manufactura para Exportar (IEM) es un catalizador importante para la actividad económica de los países, esencialmente en vías de desarrollo. Es una concentración de Inversión Extranjera Directa (IED) pero en semejanza, puede ser una red neta de incertidumbre, salarios reducidos y poco avance en lo profesional y educativo. Es decir, son pocas las empresas manufactureras que centran o ponen real interés en el crecimiento educativo/profesional de sus trabajadores para el desempeño de mejores puestos, ya que, en gran medida estas empresas están establecidas en zonas marginadas donde la condiciones precarias pueden ser un común denominador y los salarios escasos solventan o aligeren el problema financiero.

Este sector en México, es sumamente importante para el circulo económico, es decir, desde los años sesenta ha sido un importante generador de salarios y empleos, como ya se hacía referencia, hasta el año 2000 representaba 1 300 000 empleos directos y más del 35% del Producto Interno Bruto (PIB).  El cambio comenzó a generarse en la segunda mitad del primer año del nuevo siglo, ya que en 2001 un cierre inesperado del 18% de las industrias manufactureras por las condiciones laborales más “flexibles” que se encontraran dentro de los países asiáticos del oriente, para ser más específicos los del llamado Tigre asiático (Corea del Sur, Taiwán, China, Hong Kong y Singapur). Con este un ciclo productor magnánimo había concluido con insipientes desigualdades en cualquier país.

¿Cuales serian las principales ventajas competitivas de México?

La combinación de la proximidad y esa favorable relación aptitud/ costo en niveles intermedios por parte de la fuerza de trabajo, representa una carta muy fuerte que amerita los siguientes rumbos estratégicos:

  1. Promover la ubicación aquí de empresas caracterizadas por procesos fabriles de variabilidad y complejidad.
  2. Promover la capacitación industrial a nivel operario en gran escala, con líneas de manufactura.
  3. Impulsar de manera vigorosa la vinculación con los proveedores nacionales.
  4. Promover la inversión en infraestructura y logística industrial.
  5. Impulsar la creación de subcontratistas mexicanos que interceden en la maquilla de la primera etapa, aquella que descansa principalmente en ensamblaje puro o acabo de productos.

 

El segundo peldaño y el cual daría un nuevo rubro a las entidades comerciales y productoras, derivado de capacitación y recurso humano de alto desempeño para la transformación y/o ensamblaje de productos de alta calidad, logrando en mayor medida por una fuerza de trabajo deseosa de progreso, aparejada por una creciente habilidad en la capacitación manufacturera por parte de las empresas para fortalecer su sector y sus ventas.

Las IME se vieron en la imperiosa necesidad de dar reestructuración empresarial por la inevitable globalización desde fines del siglo pasado hasta el primer sexenio de la década pasada, esencialmente por un cambio social, político y económico inevitable, el asentamiento del mundo globalizado a lo largo y ancho del planeta pero con sus obvias acepciones. Formularon estrategias en las cuales se podía hacer mención desde la utilización de recursos del país sede (hablando de empresas transnacionales), la búsqueda de mayor inversión y la compleja relocalización de las empresas para mejorar las estrategias de logística y “just in time”.

De misma forma la competitividad por el uso de dichas estrategias ha perneado que diversos países sufran más que una especialización, si no un perfeccionismo de los métodos, especialmente en países de Asía Oriental, los cuales, aprovecharía dichas estrategias y supieron moldear el esquema globalizado de las necesidades globales.

Las ventajas competitivas se volvieron un revulsivo esencial dentro de las producciones manufactureras, ya que, es necesario el aprovechamiento de las circunstancias territoriales, económicas, naturales y políticas de los países sede para la inversión o la aceleración de producción y venta a demás puntos en el mundo.

En México las ventajas competitivas tienen un rol esencial dentro de las IME, derivado de la gran cantidad de empresas norteamericanas y asiáticas establecidas en nuestro país unas que buscan eficiencia en presiones de mano de obra y/o la introducción en nuestro país vecino. Pero que no originan el comercio justo y el salario adecuo para sus trabajadores. “Generalmente los que trabajan en una maquila son persona que escasamente concluyeron sus estudios básicos o quienes si quiera pueden leer y transforman por rutina” (Ma. Eugenia de la O 2001), como lo menciona en el libro Globalización, trabajo y maquilas: las nuevas y viejas fronteras en México.

  1. 2.       Confección y accesorios con base en diseño.

De igual forma un sector competitivo en el industrial mexicano es el textil, impulsado por un fuerte dinamismo y el TLCAN como refuerzo ante su capacidad y calidad. Fue impulsada fuertemente hasta principios del 2003, donde de nuevo los monstruos asiáticos hicieron una tendencia a la baja en todos los mercados, por su rapidez, barata y extensa producción pero que no contemplan un sinónimo de calidad que otros productores pudieran ofrecer.

México llego a contar con una industria textil/confección de buen tamaño y dinamismo. El TLCAN la impulso fuertemente en los años noventa. En 2001 México fue el cuarto exportador de prendas de vestir a nivel mundial y el primer abastecedor de Estados Unidos. De acuerdo  con la secretaria de economía, el crecimiento de esta industria medido en exportaciones totales de 1993 a 2000 fue de 27.2% anual promedio, un crecimiento muy alto.

En la actualidad, México puede revertir el continuo declive de esta importante  industria en la que ya existe toda una cadena productiva y una infraestructura distributiva. Se requiere una adecuada labor de fomento colaborativo, que involucre empresarios, instituciones educativas y gobiernos, y que impulse la industria hacia los segmentos de mayor diseño.

Por ello se voto por la segmentación de mercados en varios y dispersos rubros industriales de todo tipo, dándole un valor agregado a los productos, con su marcada diferenciación que daría pauta y competitividad con respecto a lo que empezaban a ofrecer los orientales.

  1. 3.       Especialidades agrícolas.

Bajo el TLCAN despego la producción de frutas y verduras, tales como el tomate, mango, lima, uva, chile, pepino, calabaza y brócoli. La exportación total de frutas y verduras frescas se ha multiplicado en el periodo 1993-2003 de 2500 a 5700 millones de dólares. Estos rubros agregan dinamismo a los productos commodity mas tradicionales, como el café y el ganado. Aquí hay el potencial de una locomotora para el desarrollo del campo mexicano.

Hay también otras especialidades de alto poder como las moras: por ejemplo, zarzamora y frambuesa, para las cuales ciertas regiones de México presentan climas especialmente favorables y que, casi no se han aprovechado.

Quizá la base regulatoria que constituye el TLCAN también desempeña un papel en su ubicación en México.

La frambuesa es un cultivo de alto valor que puede generar 20000 dólares por hectarea bien trabajada y más.

México también puede tener un futuro como floricultor. Los climas del centro y occidente de México se presentan  para la producción de especialidades en la floricultura.

La riqueza abundante de nuestro país es otra amalgama de competitividad económica, netamente exportadora para todo el mundo. Este es un sector donde si igual se tiene competencia, contempla una ventaja comercial adyacente para su comercialización. Es decir, se puede ofrecer el mismo producto de tres productores diferentes (ejemplificando), de asimilares países pero la calidad entre estos mismos nunca será igual. Esta es la ventaja competitiva que tiene México en la producción agrícola, se tiene un magnifica calidad, derivado en gran medida desde la firma del TLCAN y las exigencia norteamericanas, para su comercialización con el resto del mundo.

  1. 4.       La tercerización de servicios informáticos.

México todavía está a tiempo de incorporarse en gran escala, a la tendencia global hacia la tercerización del trabajo de cuello blanco: la subcontratación de servicios ubicados en las industrias intensivas en formación, y la subcontratación de procesos intensivos en información ubicados en todo tipo de industrias.

Unas de las estrategias recién implementadas y de reciente injerencia en nuestro país, es el servicio de outsourcing para las empresas, es decir, la implementación de estrategias de asesoramiento para la mejora de producción, ventas, calidad y servicio son un herramienta indispensable en los nuevos sistemas de comercialización en el mundo globalizado que estamos viviendo.

Es necesario realizar supervisiones sobre y como mejorar los procesos, ya que el retraso industrial puede ser demasiado riesgoso que nos originen problemas mayúsculos e incorregibles, ya que el sistema de competencias global no permite lo ya mencionado.

De esta manera y con las mismas estrategias bien aplicadas las IME, son un fuente fidedigna de recuso, el cual nos deja en el punto más bajo del capitalismo, donde las estrategias de producción más benévolas pueden ser aplicadas pero que conlleva a la injusticia laboral que quizá puedan sufrir cierto sector trabajador que abarca a un gran número de personas alrededor del globo.

El pensamiento futuro, en misma línea de ideas, de un México netamente adulto (a diferencia de hace 20 años que era netamente joven) hace que la demanda de manufacturas de la salud sea diferenciado. Es decir, se puede contar con un mayor poder adquisitivo y demanda de productos pero, quizá no, con la misma oferta. La tendencia de nuevas técnicas para la creación y obtención de nuevos productos para la satisfacción de necesidades será un adyacente esencial para las generaciones venideras.

Las condiciones de vida para el desarrollo de productos y buenas condiciones de vida, es decir, satisfacer necesidades será un reto importantes para todas las zonas industriales y hacedoras de productos en el mundo para los años venideros.

Luis Raúl García

María Fernanda Negrete

Armando Pantoja